jueves, 1 de septiembre de 2016

FIRME LIBERTAD



FIRME LIBERTAD

¡Siente! ¡Rueda por el musgo, por la piedra, por el agua, por la hojarasca, aprópiate del olor de quién otorga vida! Disfruta del verdor que impregna el aire, de los recortes de cielo que cubren la tierra. Respira agua, suelo, raíces. ¡Nobleza, proyección y fuerza! Olfatea la esencia de la negrura vital que alimenta, que nutre, que acoge desde que naces hasta tu cuerpo inerte. Respira luz, exhala oxígeno, humedece el hocico con noche, con rocío, con instinto. Eriza tu piel transformada en pelaje espeso, deja que invada con rotundidad en viento dentro de tu cerebro. Acciona la tensión que la hierba atrapa. ¿Lo sientes? ¿Lo quieres? ¡Corre, lobo! Corre hasta accionar poderoso los músculos que te impulsan. ¡Qué te dominan! Fíjate en tu almohadillado latiendo sobre las venas de una tierra de la que eres dueño. ¡Te posee! ¡Te reclama! ¡Corre, corre! Ve al encuentro de una maleza que te rasga, que permite que la traspases con tu empuje, que fluye mientras opones tajos a las ramas que espinan tu marcha. ¡Estás vivo, lobo! Estás latiendo con el pulso más hondo que la naturaleza puede otorgarte. Te azota el bosque mientras bascula tu cuerpo perfecto hacia delante, oliendo, mascando, acechando. ¡Los ojos se han pupilado en agudos, dilatando su perfil por darte la sagacidad de un estratega infinito en continua lucha! Eres marcha, caza; libertad y viento defensivo igual que los dedos del tiempo... ¡dotando de estrategia las huellas que impones!
¡Tú, Lobo! ¡Siempre imprevisible! ¡¡Corre, corre!!
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