sábado, 5 de septiembre de 2009

Con vestido rojo.

(Foto: Sir Bran... gracias)

Con vestido rojo.

“Lo sé, su técnica es nula, aunque disimule su torpeza bajo el vaporoso vestido rojo. A saber de qué drama huye esta chiquilla. Ojalá no tuviese la obligación de contratarla. Buenos tiempos cuando fichábamos artistas valorados dentro del espectáculo. Ahora no necesitamos más bailarinas; la prioridad es sonsacar y espiar a los soldados que visitan nuestro local. ¡Esos cerdos! Bueno “visitar” es un eufemismo desorbitado; nacen entre vaso y botella, malviven entre nebulosas alcohólicas, desean reproducirse con alguna, voluntaria o forzada y mueren ingiriendo su propio vómito. La veo caer y miro hacia otro lado, piadosa. Sacude el vestido con disimulo. Tiene cardenales en los muslos. Malos tiempos para todos. Hambre. Mucha. Demasiada… Sé que uno de chiquillos del General, rosado y gordito, fue asesinado por niños de su edad. Lo comieron ¡pobres criaturas! Si sobreviven, llevarán para siempre sabor de carne de semejante en la garganta y olor a sangre cazada en la pituitaria. Estarán malditos. Me pregunto si lo resistirán.

Los invasores han desgastado su fuerza. La cúpula militar, reducida su doctrina, decrece en remolino abisal a golpe de recipiente sin hielo y dinero que tiran entre el serrín que tapiza el suelo. Son escoria, residuos de los que entraron victoriosos una vez con altivos galones pendiendo de la solapa. Áquellos ya marcharon. Éstos son miserables abandonados que saben que morirán aquí. Una chica más no viene mal para que los nuestros dispongan de vía libre para organizar las ofensivas. La última vez fue gloriosa, restos militares enemigos alcanzando el cielo, despejando donde antaño hubiera un colegio. Malditos. Deshacen este país, exigiendo alcohol y diversión bajo las faldas que se les antojan. Debemos luchar. Tenemos que vencer. Contrataré a esta pésima bailarina, llega con que finja escuchar torpezas y se deje hurgar por estos rastrojos humanos.
Sin alcanzar a serlo ya. ¡Malditos!...”



35 comentarios:

Meiguiña dijo...

Relato muy duro pero muy real aplicable a epocas pasadas como quizás a la epoca actual. Desgarrador.

Valió la pena esperar por tu siguiente relato amiga Susi.

Una entrada muy buena acompañada de una fotografía de ese ser tan especial que es nuestro amigo Sir Bran.

Biquiños rula y no nos tengas tanto tiempo sin tus maravillosas letras.

joselop44 dijo...

Tiene mucha fuerza y un ritmo vivo que te mantiene en tensión; me ha gustado mucho.
Un abrazo

Sir Bran dijo...

Pobre bailarina...
desde luego no puede oir los criterios de sus censores, pero si que puede sentir el desprecio de la humanidad que la rodea.
A alguien se le olvidó quererla, y ahora pretenden usarla para que soporte vaguedades.
Un relato muy lleno de críticas silenciosas.
Quizá la humanidad lleve ese camino llamado desastre, tatuado en su destino.
Me hace mucho bien, darme una ducha con uno de tus textos.
Es tan reconfortante...

Un besiño.

anna dijo...

Me ha gustado mucho el relato, es jevy pero real !! La verdad es que me ha gustado siempre como te espresas y eso aumenta mas en el escrito !!!

No tardes tanto en escribir joooooooooo

Besos

Fernando dijo...

Tremendo relato. No quiero recordar los malos momentos de nuestra historia.En todos los países, en todas las situaciones, se producen estos horrores del género humano. Prefiero recordar ahora t cariñoso comentario s mi "empatía", que me ha llenado de alegría por haberme recordado. Pienso descansar un poco, pero volveré a escribir. Mietras tanto, seguiré leyendo tu obra y haciendo los comentarios que sean precisos. Un abrazo muy cordial.

Silencios dijo...

Ha merecido la pena la espera de tu relato, increíble y cruel realidad.
Mis felicitaciones.
Bonita fotografía ideal y perfecta para el texto.

Besos

Jorge Ángel Aussel dijo...

Un relato bastante crudo, pero no por eso menos atractivo. Me gustaría un día con más tiempo ir hacia más atras y leer un poco más...

Gracias por dejarme tus comentarios en Ángel Poético.

Te mando saludos!

Domingo dijo...

Siempre me ha sobrecogido la dualidad del ser humano, capaz de lo mejor pero también de lo peor. Cielo e infierno conviven en cada uno de nosotros. Hagamos porque sea el cielo la parte que gane la partida, aunque relatos como el de hoy, estremecedores, nos recuerden lo fácil que es caer en el lado oscuro. Es lo cómodo, pero si caemos en él habremos hecho de nuestra vida un desperdicio y nos iremos de este mundo sin haber sido capaces de crear nada bueno y verdadero. Morirse sabiendo que sólo has hecho daño y generado dolor debe ser espantoso. En ese caso, la vida no te ha servido para nada, sólo para provocar infelicidad y desgracia. Qué tristeza tan inmensa.

fonsilleda dijo...

Neniña, qué crudeza y qué realismo destilan tus líneas.
Lo malo, lo peor, es que la historia se podría colocar en cualquier lugar, en cualquier época.
Triste que sigamos sin aprender.
Bicos.

Marisa dijo...

Por desgracia sucesos de esta
índole aún siguen ocurriendo,
un texto con la dureza de la
realidad y escrito con la
sensibilidad que te caracteriza.
Espero que nos sigas deleitando
con tus estupendos relatos.

Una soñadora imagen de nuestro
querido Sir Brán.

Un abrazo fuerte.

Acuarius dijo...

La descendiente de Matahari ha llegado a la ciudad...

Daniel Os dijo...

Todo confirma que las nuevas victorias militares consisten el levantarle la falda a una provocadora de rojo… me pregunto si ella no es quien lleva ideología, me pregunto quién conquista a quién.
D.

A modo de postdata elevo una doble disculpa. Producto de mi torpeza te traté de escritor en este blog y no de escritora, luego te nombré Larosita en mi barrio virtual… he sido menos torpe antes del alcohol y de las niñas con faldas vaporosas.

mara-mara dijo...

La verdad es que la foto me sugería un relato mas sosegado... y lo cierto es que me ha sobrecogido la crueldad de su contenido. Tus palabras son una buena muestra de que nosotros, los humanos, tenemos muchísimo por aprender.
Había olvidado la fuerza con la que siempre llegan tus relatos.

Un besito.

Lasosita dijo...

Sí, reconozco que es un relato duro, cruel como la misma guerra, que no tiene brillo ni razón.

He tratado de que fuese atemporal,
porque el horror y la muerte no son exclusividad de una guerra en concreto, pertenecen al común de todas.

Gracias a todos por vuestros comentarios!

Agua dijo...

Un relato muy duro y muy realista pues se puede aplicar a todas las guerras que se han vivido o se viven hoy en dia en el mundo. Situaciones desesperadas donde todos acaban haciendo cosas desesperadas por sobrevivir, por mucha rabia, pena, asco que les pueda dar hacerlas...Genial como siempre niña! un beso!

Tereza dijo...

Muy crudo. Hey si es cierto, comparto la misma opinion de los demás lectores, valió la pena la espera!

Sofía dijo...

aw! que creíble, que duro!

Lucina dijo...

Triste relato abraza la belleza de un baile.

Un beso Susi

merce dijo...

Relato intenso y cruel. Lástima que sigan ocurriendo escenas así.

Lo relatas perfecto.!!!


Un abrazo grande Susi.

Meiguiña dijo...

En mi rincón he dejado algo para ti.

Biquiños

cuentapasos dijo...

En la guerra cotidiana también existen realidades como las que tu relatas tan magníficamente. Suerte que existen los otros, los que enmiendan , remiendan, escriben y suscriben todos los días de su vida para ir construyendo un mundo un poco mejor que el que llevamos a la espalda.
Graciasaludos

Lasosita dijo...

Pues es revisando la historia pasada de dónde podremos sacar enseñanzas para el futuro.
Construir y aprender de los errores debería ser lo normal y no la excepción...

Lo malo y terrible es lo que resalta en la superficie.

Suerte que algunos comprenden y se dan a sí mismos para que esto sea posible...

Alatriste dijo...

Relatas algo que no creo que sea ficción y sí pura historia del ser humano, empeñado siempre en destruir antes que en construir. Es lamentable ver el conocimiento que hemos perdido, la sabiduría de grandes imperios que fueron pasto de las llamas y entre tanta barbarie, las mujeres y los niños, más allá de los soldados muertos, siempre fueron grandes víctimas. Como dijo Neruda, alguna veces uno se avergüenza de ser hombre. Besos y cuídate, escritora. Tu prosa es magnífica. Hasta pronto.

Meiguiña dijo...

En mi rincón he dejado algo para ti, pasa a recogerlo.

Biquiños meigos.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pasé a echar un ratito de lectura, y a desearte un muy buen inicio de semana.

Saludos y un besazo!

TORO SALVAJE dijo...

Hola.
Que imaginación tienes.
Me gusta la crudeza con que lo has escrito.
Impacta. Casi noquea.

Besos.

Marcos Alonso dijo...

Buen texto como siempre. Me gusta como creas ese ambiente decadente, límite, en que la normalidad y la humanidad dejan de serlo. Me recuerda a un texto tuyo, extraodinario que se situaba en una taberna de los bajos fondos.

Gracias por tu compañía
Besos

Lasosita dijo...

Muchas gracias, sois maravillosos.

Sí... confesar ser humano es vergonzoso en la barbarie.

Gracias por leerme, estar, por visitarme y dejarme vuestras palabras!

teto dijo...

Hola, me ha gustado mucho tu web...
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marea@ dijo...

Vaya, estas letras tienen unos picos de dolor bastante pronunciados... pero por favor, que no contrate a esa chiquilla, sálvala....

un saludo y un placer haber llegado hasta aquí.

Mercedes dijo...

Buenísimo, Lasosita! Con qué maestría agarras al lector por donde más le duele, lo sacudes, y para colmo, lo dejas fascinado y con ganas de repetir!

María dijo...

Impactante y maravilloso escrito, ha sido un placer leer este relato.

Un beso.

Carla dijo...

Un texto fantásticamente contado.
Es crudo, fuerte, triste.
Que te hace imaginar las palabras del protagonista, lo vi en mi cabeza la historia, y el vestido rojo como telón de esta escena.

jordim dijo...

muy bien expuesto, buen estilo, atrayente, magnetico, apropiado..

pasaxeira dijo...

quisiera pensar que esto nunca pasó, ni pasa, ni pasará

humanos