miércoles, 24 de junio de 2009

Tiene que estar AQUÍ..!!





¡Tiene que estar aquí… debo encontrarlo!
          ¡Debe que estar… tengo que verlo!


Revolvía el interior de sus miolos, pensando y tratando de abarcar, procesando 
la totalidad de las visiones que llegaban, vía directa, a su cortéx cerebral. No sentía el frío creciente que estaba helando el agua que bajaba, aterida, por los anchos canalones, procedentes de los tejados con destino a la sucia acera, a los bordillos grisáceos, a los charcos que huían de ser succionados por las bocas abiertas e insaciables de los desagües.


Apartaba con sus manos sucias objetos descascarillados, rotos; plásticos quemados, esculturas dramáticas que jamás hubieran sido contempladas como tales, porque en un contenedor de basura, no existen divas. Su ansiedad dibujaba anillos en las falanges de sus dedos, tan musculados como el resto de su cuerpo, cincelado a golpe de hacha de algún titán que le hubiese dado el ser contra alguna mujer guerrera y fogosa.
Retiraba trozos de neumático, metálicos esqueletos de carro de bebé, de maderas que en otro tiempo fueron restos de un lienzo olvidado en la trastienda de anticuario, perdiendo aquél boato dorado que lo confinara en pared nobiliaria.
No está… no aparece… son mis ojos, que no funcionan como antaño….
No…. Es que se ha desvanecido…

Revolvía el contenedor de basuras, esquivando filos cortantes de latas que amenazaban con cortar sus manos, ensangrentando el fondo de una tela que fue vestido de fiesta, formando una papilla marrón e indecorosa junto con los restos de una comida podrida.
Quisiera encontrar el objeto que busca. Levanta los ojos hacia la tapa del vertedero portátil, abierta, impúdica y obscena, para dejarse hurgar su interior por sus índices, pulgares, meñiques, corazones y anulares, todos cual arañas revoltosas bailando una música desenfrenada. Cree divisar una bonita redoma, con relieves esculpidos en dorados. Sí, ésa pudiera ser… el fin para el encierro. Una liberación para él. Una bolsa negra se rasga y vierte su inmundicia sobre su nuevo hallazgo, perdiéndolo de nuevo. Se derraman cristales rotos que arrancan destellos bajo las estrellas. Chispas de luz en un callejón oscuro.
Un ruido todavía lejano se anuncia desde la esquina última de la calle. El camión de basura, con su portezuela trasera rugiendo se precipita hacia él, pidiendo masticar lo que la noche le otorga, calmando su desasosiego de ser hierro famélico con un solo objetivo.


Él retrocede tras la metálica visión, tropezando con una botella de cristal, que cae y rueda unos centímetros por baldosines henchidos de chicles pegados, de colillas tapizando el suelo, de sonido sordo mientras abraza la transparencia verdosa del frasco de cuello largo y culo grueso de gafas de sabio introspectivo.

El retumbo que hace en su rodar parece despertar del temor creciente que devora sus tripas. Miedo que se desmorona mientras recuerda la compañera que le aguardaba, solitaria, de pie como una heroína, esperando a ser recogida de nuevo. Algo se mueve en el interior de la botella. Una mezcla de esencia viva, de hálito de muerte resucitada, de vejez buscada, de aura ennegrecida. Una esencia con brotes de llama rojiza, de pasión mortecina, aburrida, desesperanzada. Lucha por no deshacer el tapón, presionando por igual con lametones intensos y cortos el cuerpo interior del recipiente. Se remueve al igual que un animal herido, salvaje, pugnando por salir de un encierro injusto, de una cárcel con abierto horario de torturas.

Se acerca el vehículo de detritus, lleno de manchurrones variados, de impregnaciones perversas e inconfesables, de olores incombustibles aún bajo incineraciones totales. Con las fauces abiertas, con un único ojo, polifemo malvado hacia nadie, su objetivo.
El mendigo abre lo que fue un abrigo y ahora son colgajos partiendo de brazos que le sirven de percha, introduce en un interior reventado por las costuras el envase, que no ha sufrido daño al descansar su cisne cuello en el límite de su gravedad.

Echa a correr, huyendo por un callejón infestado de ojos vampíricos y criminales, sedientos de sangre y golpes, de cuchilladas y malas intenciones. Prefiere el riesgo, mientras el contenedor solloza en alta voz bajo mordeduras letales del depredador.
Y algo vivo gritaba, pugnando por salir, dentro de una botella.


(De cómo un botella común sirvió de refugio al Genio de la Lámpara en tiempos de urbe y caos)

29 comentarios:

Obsidiana_Pura dijo...

Jo que imaginación, estabas en inspiración, muy bueno, creo que uno de los que más me ha enganchado... Un abrazo

Elen dijo...

Quiero imaginar un genio dentro de esa botella, pero no me sale (seguramente porque no soy él). Dentro solo veo desesperación, incomprensión y desarraigo.
Espero que algún día las cosas sean distintas.
Un beso muy grande!!

cuentapasos dijo...

He encontrado en esta subida una exquisita lectura porque además comparto su perspectiva y la hago muy mía.
Os agradezco el compartirla
Saludos

Marisa dijo...

Los genios también se
encuentran a veces en
los lugares más comunes,
solo hará falta soltar
el tapón y a esperar
que se cumplan los deseos.

Besos.

Albino dijo...

No te preocupes, mujer, que todo lo de los contenedores desapareció en Riazor y el Orzan ardiendo en las hogueras de San Juan.
Pero eso que tu buscas, no arde y te aparecera cuando menos lo pienses y donde menos lo esperes.
Un beso

Sensaciones Encontradas dijo...

Me sorprendiò mucho el final del relato, esa forma de llevarme hacia el genio de la botella entre un vagabundo, la basura, los chicles del suelo y el camiòn de la basura...

Gran imaginaciòn sin duda y una curiosa forma de contarlo

Oscar García dijo...

Uff me pierdo en tus descripciones, son como viajar al interior de tu blog y vivir cada instante. Eres genial.

Me quedo con una frase: porque en un contenedor de basura, no existen divas

Un beso

Samara Morgan Lacroix dijo...

Hola!, me ha gustado tu sitio y me gustaria intercambiar links. Si te interesa, visitame:

www.lacatedraldelasmelodiassangrantes.blogspot.com


Un saludo!

TORO SALVAJE dijo...

Me encantaaaaaaaaaaa.
Muy bueno.

Besos.

merce dijo...

Bendita imaginación...



Un besazo Susi!!!

Lasosita dijo...

Gracias a todos por pasar por esta papelera y dejar vuestras palabras!

Obsidiana... creo que imaginación estoy bastante surtida, sí!


Elen,... amiga, cierto que las cosas debieran ser de otra forma.
Con lástima, creo que vivimos demasiado poco para que la historia no se repita.

Ese besazo!!

P.C...= Por cierto,
la foto de
" Aclarando " fue hecha en Santiago, ;)
a que quedó chula?


Cuentapasos..., me encanta recibir tus comentarios. Se echan en falta.

Saludos.


Marisa... cuento contigo para destapar esa botella.

Bicos y biquiños!

Lasosita dijo...

Albino... siempre tan acertado en tus apreciaciones!
Espero que aparezca eso que busco!
Te avisaré en todo caso...

Un abrazo gallego!



Sensaciones... pues sí, menuda mezcla, verdad?

Saludos, y gracias por volver!



Oscar... me alegra ver que dispones de un poquitín más de tiempo! Acaso vienen las vacaciones en la Ciudad Colmena?

Una sonrisa nada " diva "!



Samara... bienvenida!
Ya he visitado esas catedrales...
Saludos con melodía.

Lasosita dijo...

Toro Salvaje...
que bien que escribas repitiendo vocales finales!

Besooooooossssssss!



Querida Merce...
ay! mi profe de filosofía no pensaba como tú!

Bs!!

jordim dijo...

muy inspirado. Los genios están sobrevalorados, son muy suyos..

- Inés y Yo - dijo...

Hummm lo he devorado, guapetona, fantástico!

Y me he quedado rota...quebrada...al descubrir el fallecimiento de Ángel...no tenía ni idea......... :(

Besitos

Meiguiña dijo...

Quiero esa botella y al genio que vive en su interior quizás el me lleve al final del arco iris.

Biquiños meigos dende o outro lado de Galiza.

josealfonsomartínez dijo...

No sé quién te ha hablado de mí: Quién te facilitó mi fotografía, deslizó bajo tu puerta mi dirección o te susurró el chisme. Me retratas a la perfección.
Suerte que mi botella no es cerrada y en nada atisba por ser de ahumado cristal negro.

¡Hum!

pasaxeira dijo...

con que certeza sabía que lo encotraría!
despues de respirar entre basura, desperdicios y ese no encontrar lo que se busca...que genial ese final!

Un besazo!

Lasosita dijo...

jordim,
es muy agradable encontrarte en esta papelera. Creo que tienes razón en cuanto a lo de los genios, son muy, pero que muy suyos!


Inés y yo,

"devorar" es un buen verbo!

La triste noticia que te ha dejado rota... una gran pérdida!

Abrazos.



Meiguiña,

más allá del arco iris existe un tesoro, sé que lo conseguirás!

Bicos desde este lado de Galicia!...

Lasosita dijo...

joséalfonsomartínez,

ya ves! qué chivatazo!
... o cosa de telepatía...

Un saludo, genio, ;)


pasaxeira,

después de tanto buscar, mejor encontrar algo!

Aperta gallega.

Samara Morgan Lacroix dijo...

hola lasosita,gracias por pasar por mi blog y hacerte seguidora, un saludo muy fuerte!!

Sir Bran dijo...

Es posible que esa botella sea como cualquier botella...
todas son llenables de genios, o de mensajes arrojables al mar.
La botellas consiguen tener su encanto.
Este relato tuyo acarrea una frescura tremenda.
Esa búsqueda incipiente, que desde el inicio del relato parece prometer una necesidad palpable de encontrar.
Tienes un léxico envidiable.
Y un relatar estupendo.
No me cabe duda de que la literatura debe estar agradecida por tus aportaciones.
Quizá la extensión de tus relatos voguen en contra tuya.
Ya sé que no debes tener en cuenta mi humilde opinión.
Pero cada estrofa de ese relato debería ser una entrada.
Engancharía mucho más.
Y no sería necesario dedicarle tanto tiempo en una misma lectura.
En todo caso te felicito nuevamente por tu enorme potencial creativo.
Escribes estupendamente.
Un beso.

VICENTE dijo...

Que se siente cuando se comparte la vida con un GENIO ?

Me encantaría poder expresarlo-

Sólo puedo sentirme ORGULLOSO de ti.

Felicidades mi niña

Lasosita dijo...

Samara Morgan,
gracias a tí por la invitación.

Un fuerte saludo de vuelta, musical !!



Sir Bran,

después de un día de grandes oleajes, hay consejos y tonalidades que aquietan, otorgando calma a la más ruda tormenta.

Eres bienvenido por esta papelera. Ya lo sabes.




Vicente,

Tendríamos que preguntar al mendigo.

Aquella que te dí... ETERNA.

Gracias por la imagen!

marta dijo...

¡Cuánta intriga! Es como uno de esos libros que comienzan pisando fuerte y ya no los puedes soltar hasta el final. Sigue así, porque me encantas.
Un beso MUYMUYGRANDE :)

Agua dijo...

Hola guapa! Primero de todo agradacerte los animos que me has dejado en mi blog, estos dias he estado bastante ausente pq no tenia animos de leer ni escribir nada, pero bueno, la vida sigue y hay q ser fuerte verdad?

Tu texto me ha encantado! realmente tu imaginación y la riqueza con la que lo describes lo hace tan real que es como si lo estuvieras viendo delante de tus ojos...niña tienes un don en los dedos y en la imaginación...tus textos encandilan! Los genios escasean en esta actualidad moribunda de deseos y sueños verdaderos y ahora ya sabemos donde han ido a parar...seguramente a un vertedero. Un beso enorme!

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hermoso! me encantó...

Lasosita dijo...

Marta,

las primeras páginas de un libro son las que enganchan la curiosidad y el tiempo de quien las lee.
Me alegro de tu comparación.

Abrazo!


Agua,

ya sabemos que los genios están escondidos, quizás ni existan. Pero los buscaremos.

Un abrazo reconfortante y mucha, muchísima energía positiva para tí!!




Otra vez a...

un saludo, mi papelera es la tuya!

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

me encanta que estes conmigo y espero que sigamos en contacto...