sábado, 14 de febrero de 2009

El criado del Rey Shariar




El criado del rey Shariar


Mercado de esclavos. Grilletes y cadenas. Gemidos humanos. Desnudeces. Mujeres en fila. El traficante muestra su mercancía. Ha perdido la cuenta de la cantidad de reverencias con las que ha castigado su espalda. Tantas como fórmulas de saludo y sumisión había repetido ante su importante visitante.
Sabe que éste viene a llevarse alguna esclava, por orden de su amo. Oye, aún sin escuchar, el tintineo de las monedas en la bolsa que el hombre oculta tras el lujoso bordado de seda de su túnica. Es una venta provechosa para él; tiene la seguridad de no perder si juega bien sus cartas. Odia a éste criado malencarado y bravucón, mas le consta que no se arriesgará a aparecer con las manos vacías ante su amo, sin carne femenina. Está seguro que el azar le ha sonreído cuando desembarcó en aquella parte de la ciudad, ésa que él querría conquistar en el futuro.

El criado pasea por el muelle. Espera tener suerte. Contempla con altivez y desdeñoso porte las figuras y rostros de cada prisionera. Las esclavas tendrán el dueño que les dé su precio.

Su nervioso caminar se detiene frente a una de ellas. Se trata de una mujer joven con piel aceitunada y ojos verdes que se ocultan bajo una cascada de cabello largo y negrísimo. El hombre le agarra la barbilla con brusquedad, obligándola a alzar la mirada con pupilas empañadas. No recuerda el comprador que el verde-agua que tapiza el fondo de las pestañas es exacto al mar de su niñez cuando estaba en calma y él, perdido en sus colores y sus espumosas olas, soñaba con ser un próspero noble en los años venideros. No lo ha conseguido, pero avanza su riqueza como los peones del ajedrez, comiendo lo que puede a su alrededor: robando, chantajeando, asesinando si es posible que otro no lo haga sin su mano, no obstante bajo sus órdenes.

Se vuelve con desprecio hacia el vendedor de libras de carne. Algunas sollozan, otras gimen. La que está frente a él respira como si el aire del universo no fuese capaz de entrar en sus pulmones. Sus pechos se levantan al hacer la inspiración forzada. Sus pezones apuntan al frente como dos ojos interrogantes, pero orgullosos y altivos. No aparta la mirada de ellos mientras pregunta su precio y, ante la respuesta, el porqué éste es superior al de las demás esclavas.

-¡Señor, Oh, afortunado entre los afortunados! ¡Qué el Todopoderoso lo llene de sabiduría! La mujer frente a vos, vale más, ¡infinitamente más! ¡Sabe contar historias!

_ ¿Acaso pretendes timarme, truhán, hijo de una perra y un cerdo? ¿De qué vale eso? ¡Historias! Las mujeres tienen ese defecto: hablan y aturden, cuando lo que debieran hacer es callar y arrodillarse - una sonrisa socarrona y tremenda en su lascivia deja caer una gota de saliva por la comisura de su boca - ¡Por Alá, el Grande! ¡Muestrame enseguida la mercancía que sea digna de mi amo!
¡No una esclava charlatana y vacua que sea necesario contener en sus divagaciones!

Echándole un vistazo a sus pechos, comenta:

- ¡Abofé! ¡Hermosos botones!
¡Seguro mejores que las sublimes historias que dices puede escupir! Pero dame una que tenga más que eso, algo como ¡¡esto!!
- palmotea las nalgas prominentes de la siguiente muchacha en el muestrario de ganado de hembras-

¡¡Y que también tenga buenos pechos!!


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(De porqué el Rey Shariar no conoció jamás a Sherezade, perdiéndose Mil y una Noches…)

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20 comentarios:

LOBITO dijo...

Bueno, no recuerdo cuantos años hace que he leido las mil y una noches... Ahora que lo pienso no lo volvi a releer!!!
Hace demasiados años ya... en fin..

Felices sueños... Besos Su.

Lasosita dijo...

La posibilidad de que nunca se hubiese escrito, perdiéndose tan hermosa historia, nos salvaría de releerlo, Lobito!

Un besazo bajo el mismo trocito de cielo!!

Angel dijo...

El otro día oía que cuando existia la esclavitud no había "sintechos" ni mendigos.

Un saludo

Nokenicus dijo...

Hola, pasando a saludar y tambien para invitarte a que pases y veas mi blog a ver si encuentras algo de tu agrado y si te gusta intercambiemos enlaces, una suerte de fucionar dendritas o algo asi diria yo,je.
Saludos y hasta la proxima.

Agua dijo...

Cuantas esclabas habran vivido las mil y una noches, cuantas aun lo siguen haciendo...aveces el cuento de las mil y una noches puede ser amargo y tener una protagonista que sepa contar historias de miedos, angustias y abusos. Besitos! un texto genial!!!!!

Marisa dijo...

Aunque hayan pasado cientos
de años, aún no han desaparecido
los mercados de esclavas,siguen
en la actualidad, enmascarados con distintos nombres.
Un abrazo Sosita.

Lasosita dijo...

Angel, ante todo, gracias por visitar este espacio. Sé bienvenido.

Todas las sociedades han tenido sus diferentes formas de esclavitud, lo que nos daría para horas y horas de charla en cuanto al significado de la palabra "libertad". Encuentro tu reflexión muy interesante.

Gracias de nuevo y un afectuoso saludo!!

Lasosita dijo...

Las mujeres se han visto obligadas a intentar sobrevivir en muchas ocasiones, AGUA. Simplemente por el hecho de ser mujeres. No parece que la sociedad avance con fortuna...

Un abrazo!

Lasosita dijo...

Tienes razón, Marisa.

Seguimos teniendo dueños, aunque los llamemos de otras formas, en esta sociedad actual. Dueños que nos dirigen o nos obligan...
a veces, sin que seamos conscientes de ello.

Un abrazo y un beso!

merce dijo...

Precioso texto...como sabes mezclar, sensaciones...sentimientos...
dándole esa forma tuya, tan especial.
Un abrazo, Susi, me alegró mucho verte en la cita literaria.

Fomenta el Trueque dijo...

http://fomentaeltrueque.blogspot.com/

a ver que os parece

Lasosita dijo...

Nokenicus, gracias por la visita!

Fomentaeltrueque, estupendo que hayas dejado tu huella!

pasajera dijo...

me gusta como lo cuentas pero no lo que... aunque por mucho que no me guste, historias así todavía siguen...ajjjj
Un abrazo!

Elen dijo...

Cuantas verdades contenidas detrás de esas palabras que siguen demasiado en vigor todavía de una u otra manera.
Precioso texto que ha calado en lo mas profundo, querida Susi.

Disculpa mi ausencia de estos días, pero la pasada ha sido una semana demasiado compleja y todavía estoy asomando de nuevo la nariz.

Un beso muy fuerte de una que ya se siente tu amiga.

VICENTE dijo...

Siempre te felicito por todo lo que haces.
Cada vez veo que tienes mas seguidores y eso es genial , es decir , COMO TU

Lasosita dijo...

Estamos de acuerdo, PASAJERA. Triste es decirlo...

Un saludazo!!

Gracias por estar aquí, ELEN...
yo también!

VICENTE...ya sabes dónde encontrarme. ;)

Pues te espero!!

Oscar García dijo...

Yo no lo he leido!!!
Pero tu historia me ha sumergido en aquella época, con sus bravuconerías e injusticias para con los humanos.

Muy bien contada, engancha de principio a fin, como debe ser.
Me leeré las mil y una noches

Un beso

Lasosita dijo...

OSCAR, eres fenomenal, siempre se puede contar con tus palabras para alegrar cualquier tarde despistada...

Un besazo, y me voy a leer tu nuevo relato....!!!

El Cazador de Ocasos dijo...

Dios..me encanta como describes los ambientes. Puedo oler el miedo de esas pobres chicas. Me gusta leer tus cosas después de terminar la dura jornada laboral. Me llevan a otros mundos imaginarios. Sigue llenándo nuestras cabezas de fantasía ;)

Lasosita dijo...

Gracias, cazador de Ocasos!!

Es un placer saberse leída, y saberse un momento agradable en la vida de alguien!!

Un abrazo enorme y un besazo!!!