martes, 2 de diciembre de 2008

Nubarrón



Estoy muerto.
No siento nada. Qué fácil ha sido. No recuerdo haber planeado suicidarme.
Pero lo estoy sintiendo ahora mismo.

Sus entrañas se revuelven, incómodas, abriéndose paso hacia la garganta. El vómito quemaba su cuerpo por todo lugar que pasaba, marea y oleaje de lava candente. Llegó hasta su boca con un pegajoso sabor ácido y amargo, cayendo sobre la alfombra, dónde luego le seguiría su cabeza.
Perdió el conocimiento. No estaba muerto.
Lo había estado otras veces.

La ambulancia le llevó, rauda, bajo el sudor de la frente del conductor, y bajo su responsabilidad, hasta el hospital. Trató de moverse; no pudo. Todo en él era una gran pesadez.
Revuelo de pájaros blancos en forma de manos, le reducían picoteando y revoloteaban sobre su cuerpo, quitando y poniendo, ropas, sondas, electrodos, cables…
Quería arrancar todo lo que olía a limpio, todo lo que no era él.

Trataba de tirarse fuera de la cama, golpeándose con lo que se encontrara en su huida. “Es un deprive”, decían, sin pensar si eran escuchados o no.
Ignoraba que esa palabra significaba contención, correas sin imán, sedantes, que le transformarán en parte del mobiliario.
La somnolencia fue aplacando su furia, cuándo el sedante comenzó a hacerle efecto.

Al abrir levemente los párpados, le pareció ver a sus padres. Estaban allí, de pie, hieráticos, lejanos.
En sus ojos distancias.

Hacía tiempo se sabía un nubarrón, una mancha en su limpio y perfecto cielo
.

6 comentarios:

Paladín Sombrío dijo...

Qué duro... y más porque ya ha ocurrido, y volverá a ocurrir, quizá esté ocurriendo ahora...

Lasosita dijo...

No es fácil. Estas historias siempre se repiten. Se vive demasiado poco para tener tiempo para rectificar...estés en el lado que estés.

merce dijo...

Sosita, esta escena me suena mucho, ya sabes, por mi trabajo, como el tuyo, y siempre me resulta extraño, y a la vez, tan íntimo...
Gracias por compartir esto.

Marisa dijo...

No todo es perfecto,pero
casi siempre después del nubarrón llueve y el cielo se aclara. Hay esperanzas.

Lasosita dijo...

Cierto, por mucho que se repita, a veces se logra llevar a buen fin. Un saludo a las dos.

Marisa dijo...

Me encanta tu sentido del humor.
Marisa