Shamán.

Episodio tercero
Bajo el mapa del contorno que siluetea la humedad mohosa del techo, se revuelve inquieto.
Las sábanas no saben dormir, no envuelven con calidez, ni siquiera disimulan su trampa insomne. Una colcha se adormila bajo una gotera tortuosa.
Gira su desesperación, rostro amoratado de livideces alcohólicas y anfetamínicas, dirían
algunos, rostro violáceo de sueños sin soñar y vidas sin vivir, otros.
No puedo volver… ¡Nada me pone lo suficiente! Mis esfuerzos son absurdos, perdidos en la sinrazón.
¡No consigo levantar mi sueño, volar, morir en este mundo para viajar en el tiempo y tornar a verla, en el otro! Parece que estoy en un rigor mortis ascendente desde mis pies hasta mi cabeza. Sé que fue una quimera… pero una quimera ¡tan real…! Sé que es imposible, pero no consigo despegar mi mente de este mundo que me rodea, molesto y tremendo en su impudor.
He invocado a todos los espíritus, al totem que a mi anciano abuelo le servía de
inspiración mientras rogaba con aquellas letanías salmodiosas y monocordes. Es
inútil. Las drogas y brebajes de alcohol con pastillas, con sustancias que no deseo
saber de qué manos han salido, no consiguen el efecto que busco anhelante,
suplicante, doliente tal y como el pueblo que terminó con su hegemonía en este
continente. No es posible que mi cuerpo esté ya tan deteriorado que mi mente no le
obedezca, o quizás es exactamente al revés. Mi cerebro dice basta y mi cuerpo no hace caso, deseando desaparecer en el pasado.
En ese pasado en el que yo debería haber nacido, para estar con ella, para tener la oportunidad de ser un yo nuevo encalado de blanco para rachear con nuevas y brillantes pinturas de colores.
Un futuro que me ha sido cegado en esta vida entre la costura de la delincuencia y denigración. Llora el descendiente del jaguar, que ha compartido ojos con el águila, garras con el puma. Amalgama que le transforma en distintas necesidadesd de existir en los confines de la vida de la mujer en quién piensa.
Llora, y en ese momento, su habitación muda de color, de forma, de oxígeno viciado. Lágrimas que retornan a sus sacos de trasteros inútiles.
Y tiene que agarrar su júbilo para no desconcentrarse. Parte sintiéndose joven y pletórico, un ser siempre sabio dentro de piel tersa. Llega a él vudú, ilusión, coma, insconsciencia. Ve desde una altura de un poco más de un metro unas patas de lobo. Prueba a gruñir, mostrando los dientes que luce desde su más profundo sistema límbico y primario en algunos bares al verse insultado a medianoche.
Está en un paraje boscoso. La presiente. Mujer que deja su olor agridulce con la mezcla de otro hasta ahora desconocido, pero presente desde la primera sangre putrefacta.
Comienza a salir la luna y, en su camino elíptico hacia la cúpula celeste, ilumina un
pequeño claro bajo sus pies. Más fuerte y presente el aroma. Hiede.
El cuerpo del lobo tiembla. Tirita sin poder controlarse, alterado su pulso y la marcha inconstante de su corazón. Una túnica rota, manchada de sangre, tirada como se hace con los vertidos infectos, con las mejillas arañadas, con su pelo extendido como un ala de cuervo sobre la tierra. Violada, forzada, atacada.
Asesinada... muerta.
El lobo aúlla a la luna su dolor. Un grito desesperado que se oye en el bosque y en la ciudad, en el pasado y en el presente, en su garganta y en la del hombre que lloraba sobre un catre de una triste y decrépita pensión.
Quisiera no estar allí. Quisiera volver para vengarse, para vengarla, para asesinar,
matarse, cambiar, regresar. Ojos inyectados en sangre, venas repletas de latidos que desbordan bajo su piel. Prorrumpe a la calle buscando a sus contactos. Cualquiera de ellos, timadores o aliados del diablo. Esos que le huyen porque parece haberse vuelto loco. Grita en medio de las noches, en mitad de sus días, entre los minutos, esquinados gritos en los cuartos de segundos impíos, vocifera que quiere marchar.
Aúlla perdiendo ya todo cometimiento de ser humano. Sin articular sus cuerdas vocales.
Sin lenguaje que no sea el gestual.
Se esfuerza en volver dentro de su cuerpo y adueñarse de nuevo de su cortex humanizado.
El aullido de lobo transmuta en espinoso lamento lanzado en alta voz.
Que tiene cosas que hacer: dice.
-¿Qué cosas, Indio?- le preguntan con sorna.
- Venganza.- Es la respuesta.
- Venganza que descansa en mi brazo, pugnando por surgir, percibiendo que el rostro que debo vengar vive en mis retinas, su sonrisa, su pelo que cubre la noche en la que me quiero perder.
Todo su deseo es regresar. Su ansiedad y desesperación son de tal inmensidad que no encuentra brebaje o pócima que lo llene, que lo traslade. Sus antepasados parece que se han evaporado en leyendas vacías, de un pueblo que fue y que se extinguió, como todas las grandes civilizaciones, al igual que todos los Grandes Pueblos.
Se desplaza con pasos vacilantes e inconexos sus movimientos. Se diría que anda a cuatro patas, su pelo revuelto sobre los ojos animales. Un callejón cualquiera. Una
hora de la noche cualquiera. Una patrulla policial para frente a un hombre tirado en el enlosado gris de la calle. Por su cabello parece un indio piel roja. Por su postura semeja muerto.

Quizás ha encontrado el brebaje.
Quizás sus aullidos recorran el bosque en este momento.
Un indio más, casi el último de una raza de hombres valerosos y mágicos...
Comentarios
Un beso y feliz fin de semana!
(Dedicado a Ángel, al que espero le guste esta último episodio)
...
Gracias!
Muchas veces el recuerdo o le dueño de lo que fue, es puntal para intentar cambiar lo que ahora es. ero cuando el pasado es via de escape hacia el presente y el futuro, termina por devorarlo todo. Me haces reflexionar mucho. Me encanta tu relato y tu estilo. Me llegas muy adentro, querida Susi.
He releido tu relato todo seguido. Impreso en papel reposa en mi mesa. Mañana lo volvere a leer. Gracias de verdad y un beso. Y espero que encuentres tus alas y tus garras en tu presente,y con ellas caminar y volar hacia el futuro.
Tu descripción maravillosa.
Desde aquí, me uno a tí Susi, para enviarle a Angel, un rayo de luz.
Un beso, fué muy agradable estar con vosotros ayer.
Vidas rotas. Finales.
Mantego la esperanza de que en realidad, ha encontrado el brebaje.
Un abrazo y feliz finde.
composición, una amalgama del
mundo tremendo en el que vivimos
con los lloros del último indio
por convertirse en Shamán.
Unidos pasado y presente en un
excelente relato.
Eres una gran escritora que sabes llegar a los que te leemos.
Me alegré mucho de verte.
Un biquiño.
Ojalá encontremos los dos esas alas y garras para volar, agarrando los futuros!
Un abrazo J...!!
Enviemos esa luz...
yo no sé, pero tú eres parte de ella!
Fue una buena idea vernos todos!
Besos!
Siempre me gusta que mantengas la esperanza...porque yo en realidad, busco siempre la salida más positiva!
Saludos en tu caos.
Que me digas que te has recreado mientras te perdías en mis letras ( uf... tres grandes entradas), me hacen admirarte más!
;)
Felicidades de nuevo...!!!
Recuerdas los " bicos y agarimos "?
Pues todos ellos!!
Gracias por tu sonrisa frente a las nevadas magdalenas!
Y por compartir alguna niebla...
Sigue adelante y escribe, que es lo tuyo.
Cariños
Realmente muy bien.
Te felicito.
Saludos.
Un gran honor...
Sus palabras son como un viento de ánimo para continuar aporreando el teclado!
Debo decir que, aunque es cierto que "todo escritor deja un rastro de tinta", me temo que soy la antítesis de los rasgos más evidentes de mi personaje... aunque tengamos otros ocultos comunes...( pero muy, muy ocultos )
Gracias de nuevo, ha sido emocionante visitar su blog!
Me alegro que te haya gustado mi relato, recibe un saludo y hasta pronto!
Me alegro que te haya gustado mi relato, recibe un saludo y hasta pronto!
Es un relato duro pero me encanta.
Sigue así, eres una grandisima escritora.
Hoy no te envío un biquiño o te mereces un enorme besazo.
Bicos
Un alma que quiere huir de un cuerpo que no desea, de un mundo que le priva de volver a sus raices, de volcar su sed de venganza para ser otra vez libre.
Enhorabuena. Ha sido un placer leerte.
Besos y rosas.
Me alegra verlos en tu vitrina.
Nunca pierdes o dejes en un baúl o papelera tu manera de escribir.
Biquiños
Me han encantado tus premios,
entre otras cosas, porque así tendremos algo en común!
Lo demás; lo intentaré!
Biquiños y unha aperta forte!
un título que da para reflexionar, como un relato corto pero lleno de esencia.
Has llegado y te doy la bienvenida!
Saludiños!
Ha sido emocionante que me leyeses!
Saludos y libres anhelos!...
Un abrazo que te haga tener una bella semana
Feliz resto de semana para tí!
Shunyata, recibe otro abrazo de vuelta !!
una sensación agradable que te haya atrapado mi historia.
Un saludo-!
una sensación agradable que te haya atrapado mi historia.
Un saludo-!
Si te vieses con mis ojos, seguro que te alegrarías y si contemplases el paisaje lluvioso, ventoso y otoñoso que tapiza mis ventanas sentirías que nada vale más que un sol radiante llegado a tiempo!
Todos mis relatos están a tu disposición, Capitán y seguro que alguno soporífero te hará descansar como te mereces!!
;)
Un aniversario reciente que te hace más sabio, Ramón!
Recibe ABRAZOS GIGANTES!
y a dormir....
un abrazo enorme que te de muchas sonrisas
Hoy, día libre para mí... que espero que sea tan bueno como yo lo deseo del tuyo!
Por cierto... mil sonrisas, guapa!
Muy agradecido te quedo por la respuesta a mi descarado mensaje. Para ti mi beso.
Graciñas y saludos!
En tu blog me he enterado hace unos días de la muerte de Ángel. Añádele a tu rayito de luz un poco más de luz de mi parte. Espero que le llegue!!
Un beso grande y sentido, amiga, y una vez más te pido perdón por mis ausencias... La vida...
Has visto que conmoción... la partida de Ángel me hizo plantearme lo importantes que sois aún sin conocernos en persona!
Bueno, jamás había tenido el pensamiento de que sucediese con alguien a quien crees cercano y asiduo.
La costumbre se convierte en ley!
Temo parecer sensiblera, pero me da igual. Mandemosle luz!
Y ya que me sincero... a punto estuve de dejarte un mensaje tipo :
" Eh! Escribe algo! Que eres muy feliz, o que esperas el autobús y te llueve, o que, simplemente, que el gato se ha apoderado del ratón del ordenata...!"
Una gran sonrisa de esta amiga!
Tus historias, llenas de intriga, de sueños y de durezas te sumergen en un mundo de sueños, lejano y cercano a la vez. Tan cercano que casi al leerte se pueden tocar con los dedos...
El final de la historia ha sido tan bueno como desgarrador...
Un beso enorme!!
Algunas personas se tornan importantes incluso en la distancia, y en este mundo en el que solo conocemos una parte de quien escribe. La verdad es que agradezco el día en el que Paladín te puso en mi camino.
... Y no dudes en tirarme de las orejas cuando creas que me duermo en los laureles.
Un besote grande.
Por cierto, Susi; lo de mi atrezzo femenino, toda una experiencia sin duda alguna. No hubo más remedio.
Para tí, mi abrazo.
A veces ni yo misma lo conozco cuando estoy por el comienzo!
Un abrazo halagador!
En tal caso... un e.mail o un comentario, bastaría, o no?!!
Y gracias por estar, abrazos gigantes!!
menudo comentario tan chulo y divertido que me has puesto!
Quizás la culpable sea yo, que no he subrayado lo suficiente que era una de las partes ( y vaya! la última, por lo que has destripado el final)
Bueno, espero que aún así te haya gustado hacer el puzle.
Besotes y recomendaciones de buenos sueños!
;)
Pero desde el cariño, eh?
Si necesitas una visita guiada, estoy por aquí, Sergio!
Un saludo!!